Los nitratos son un parte esencial de los abonos. Las plantas los convierten en otros compuestos nitrogenados como los aminoácidos, o como los nitratos que quedan acumulados en las hojas verdes. A veces, en la cocción de esas plantas verdes, algunos organismos pueden reducir los nitratos a nitritos, que a su vez pueden convertirse en nitrosaminas, que son cancerígenas.
Esta es la razón por la que no se aconseja recalentar en exceso las espinacas -que tienen un cierto contenido en nitratos-, para que no pueda darse en ellas esa última transformación, no deseable.
Espero que todo el mundo lo tenga resuelto para el lunes.
A disfrutar y... a comer espinacas que son muy nutritivas, pero ¡no las recalentéis!....